En la industria de las pinturas y barnices, los carbonatos de calcio precipitados (PCC, CaCO₃) son componentes indispensables de las formulaciones modernas. Actúan como cargas funcionales, mejoran la opacidad, aumentan la estabilidad mecánica y contribuyen a la calidad de la superficie.
Una de las propiedades más valiosas del carbonato cálcico precipitado (PCC) es su uso como extendedor del dióxido de titanio (TiO₂) en pinturas. Favorece un efecto de separación entre las partículas de dióxido de titanio, reduciendo la cantidad utilizada y, por lo tanto, el coste de las formulaciones. El PCC se sintetiza mediante un complejo proceso de fabricación y materias primas de alta calidad y pureza. El resultado es un pigmento funcional con un tamaño de partícula muy fino y uniforme y unas propiedades ópticas excepcionales. En conjunto, estas propiedades garantizan una excelente opacidad y blancura en las formulaciones de pintura en las que se utiliza.
Los productos del Grupo Calmit están especialmente adaptados a las necesidades de la industria de pinturas y recubrimientos, desde pinturas en emulsión y recubrimientos industriales hasta recubrimientos en polvo.
Por qué el carbonato cálcico precipitado y la cal hidratada son indispensables para pinturas y recubrimientos
El carbonato cálcico precipitado se utiliza como carga en pinturas de emulsión y pinturas para paredes interiores, garantizando una alta opacidad, una excelente blancura y una distribución uniforme del pigmento. Los productos de cal hidratada pueden desempeñar un papel en el control de la viscosidad, la optimización del comportamiento de secado, la transpirabilidad y la garantía de una superficie homogénea. Además, las formulaciones sostenibles recurren cada vez más a cargas naturales para reducir el contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV) y mejorar el equilibrio medioambiental.






















