Los productos calcinados contribuyen de manera importante a la protección del medio ambiente y al uso sostenible de los recursos. Ya sea para la depuración de gases de combustión, la neutralización de aguas residuales, la estabilización de residuos o la remediación de suelos contaminados, la cal viva (CaO), la cal hidratada (Ca(OH)₂) y el carbonato cálcico (CaCO₃) son soluciones probadas para procesos medioambientales urbanos e industriales.
Dependiendo del proceso (seco/semiseco/húmedo) y de los requisitos de la planta, la cal hidratada finamente molida, la cal viva o la caliza reducen al mínimo los componentes nocivos de las emisiones, como el SO₂ (dióxido de azufre), el HCl (ácido clorhídrico) y el HF (fluoruro de hidrógeno).
En la industria, se tratan productos de desecho como las aguas residuales y las emisones de gases. Las aguas residuales ácidas que contienen ácido clorhídrico, ácido sulfúrico o ácido fluorhídrico, por ejemplo, se neutralizan con lechada de cal y pueden devolverse al ciclo del agua tras su depuración.
Los productos calcinados del Grupo Calmit cumplen los requisitos más exigentes en cuanto a reactividad, pureza y compatibilidad medioambiental, y ayudan a las empresas y a las Administraciones a cumplir con los requisitos legales y a implementar estrategias sostenibles.
Ámbitos de aplicación de la cal en el medio ambiente
En el ámbito de la depuración de gases de combustión (desulfuración de gases), la cal hidratada se utiliza para fijar eficazmente contaminantes como el dióxido de azufre (SO₂), el ácido fluorhídrico (HF) y el ácido clorhídrico (HCl) en las corrientes de gases de escape. Esto reduce las emisiones a los niveles legalmente permitidos y garantiza un aire limpio. En el tratamiento de aguas residuales, los productos calcinados se utilizan para neutralizar las aguas de proceso ácidas, precipitar metales pesados y estabilizar el valor del pH. La cal se utiliza para la rehabilitación de suelos y terrenos contaminados con el fin de fijar contaminantes, aumentar el valor del pH y mejorar la estructura del suelo. En la estabilización de residuos, la cal hidratada favorece la higienización, la fijación de olores y la fijación química de lodos y residuos. En las plantas de compostaje y de biogás, los productos calcinados también contribuyen a la reducción de olores, al control del pH y a la optimización de los procesos biológicos.






















