La cal es uno de los aglutinantes más versátiles y tradicionales de la industria de los materiales de construcción. Ya sea en la construcción de muros, morteros secos, yesos, soleras, hormigón celular (AAC), asfalto o estabilización de suelos, la cal viva (CaO), la cal hidratada (Ca(OH)₂) y los áridos calizos (CaCO₃) optimizan la trabajabilidad, la resistencia, la durabilidad y el clima interior. Al mismo tiempo, las formulaciones a base de cal favorecen la regulación de la humedad, inhiben el crecimiento de moho gracias a su alcalinidad y mejoran la calidad superficial de los revestimientos y los yesos.
Por qué la cal es indispensable para la industria de los materiales de construcción
La cal hidratada mejora la capacidad de retención de agua y la plasticidad de los materiales de construcción, lo que da como resultado superficies lisas, tiempos fraguado prolongados y menos retoques. Además, la cal reduce el riesgo de grietas por contracción y favorece la formación de estructuras estables y densas en morteros y soleras. Sus propiedades alcalinas inhiben el crecimiento de moho, mientras que los enlucidos de cal contribuyen a la regulación de la humedad gracias a su permeabilidad al vapor, favoreciendo así un clima interior saludable. Los productos de cal también ofrecen un alto grado de flexibilidad en la formulación: pueden adaptarse de forma óptima a áreas de aplicación específicas en función de los requisitos, desde la cal molida altamente reactiva hasta hidratos estandarizados y fracciones de áridos precisas.

Ejemplos de aplicación en el sector de la construcción
Mortero seco y enlucidos: La cal hidratada contribuye de manera significativa a mejorar la trabajabilidad, la adherencia y la calidad de la superficie, por lo que es ideal para enlucidos interiores y exteriores, así como para morteros de restauración.
Hormigón celular (AAC): La cal es una materia prima clave que garantiza una estructura porosa definida, estabilidad dimensional y resistencia a la compresión.
Soleras: Los aditivos a base de cal garantizan una reología optimizada, evitan la segregación y favorecen una nivelación uniforme.
Asfalto y construcción de carreteras: La cal molida favorece la aglomeración del betún y, por lo tanto, aumentan la resistencia a las grietas por envejecimiento.
Estabilización de suelos y movimientos de tierra: La cal viva y la cal hidratada se utilizan para mejorar la capacidad de carga y la trabajabilidad de los suelos cohesivos.
Pinturas y recubrimientos: La cal hidratada y el carbonato cálcico precipitado sirven como rellenos para aumentar la opacidad y la blancura, y garantizar una viscosidad estable.





















